Quién es un paciente kamikaze en ortodoncia

Actualizado: 3 feb




La palabra kamikaze tiene varios significados en la lengua española, pero uno de los que se usan con mas frecuencia se refiere a la acción en sí. Una acción temeraria que pone en peligro la integridad física de su persona. Se usa como sinónimo de una persona muy arriesgada y temeraria. Un paciente kamikaze es aquel que arriesga la salud de sus dientes y la suya personal de un modo imprudente cuando acepta tratamiento online de ortodoncia sin conocer los problemas que puedan ocasionar. El paciente kamikaze se deja llevar con el "viento divino" de la propaganda consagrada a unos beneficios irreales por tiempo, ahorro de dinero y salud dental.


Hay varios modos de convertirse en un paciente kamikaze. El primero es el de aceptar tratamientos a empresas que ofrecen sus servicios a domicilio sin conocer quién está al cargo de los tratamientos de ortodoncia. En España tenemos una expresión muy taurina cuando alguien se arriesga sin miedo y sin defensas que es ir "a porta gayola". Es un lance taurino donde el torero espera al toro de rodillas en la puerta de toriles sin que sepa cómo va a ser la embestida. La suerte es que el torero puede hacer una burla con el capote, pero el paciente kamikaze va a tumba abierta arriesgando mucho y estando totalmente desprotegido. Se deja llevar por la publicidad tan atractiva e idealizada, esperando recibir resultados que suenan muy bien pero son mas propios de una tómbola. Y es que tiene muchos números de que no le toque la muñeca chochona.


Otro tipo de paciente kamikaze es el que se arriesga en clínicas franquicias donde los ortodoncistas cambian de trabajo como si estuviéramos en EEUU, donde todos los trabajadores se mudan a la otra parte del país fácilmente. El problema de una buena ortodoncia con alineadores es de un buen seguimiento y si esto no es posible, el tratamiento se verá amenazado desde el principio. Las franquicias contratan a sus ortodoncistas donde la mayoría de ellos trabajan con técnicas diferentes, donde muchos no conocen la del anterior ortodoncista al que sustituyen. Las únicas directrices que pueden seguir son las que les ha dado Invisalign si la franquicia trabaja con esta marca, pero tampoco Invisalign es la panacea del paciente.


Otro tipo de paciente kamikaze de ortodoncia es el que va a una clínica dental donde el odontólogo general es el que lleva la ortodoncia. Puede que para casos muy sencillos sea posible de tratamientos pero la mayoría de los casos si no están bien diagnosticados pueden ser una trampa para el paciente, por lo que hay que tirar de la experiencia.


El paciente kamikaze tiene que echar el freno y dejarse llevar por la imaginación. Tiene que empezar a ser analítico con la información que recibe. En internet hay mucha información sobre todo tipo de ortodoncia y de los servicios que ofrecen las diferentes sociedades dentales. Se pueden cotejar la información, las publicaciones de blogs y las especializadas, y los comentarios favorables del propio entorno del paciente, antes de sentirse atraído exclusivamente de una publicidad sugestiva que no son mas que cantos de sirenas.


No es fácil dejar de ser un kamikaze o lo que es lo mismo arriesgar un tratamiento de ortodoncia de varios años por un simple anuncio o por dejarse llevar por la atractiva publicidad que promete sonrisas perfectas en pocos meses. Mejor pensar un momento y analizar si la información nos otorga la suficiente confianza para realizarlo.













12 visualizaciones0 comentarios