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El riesgo de atragantarse con una boca en mal estado



Últimamente se presentan muchos casos de atragantamiento de la comida en personas de todas las edades. Se pueden dar en niños o en personas mayores de 65 años. Se debe a una obstrucción parcial o total de un alimento u objeto en el tracto respiratorio.

Actualmente el atragantamiento es la tercera causa de muerte en España. Todos los meses se puede leer en el periódico que una persona sea niño o anciano ha muerto por atragantamiento. En muchos casos se le ha realizado la maniobra de Heimlich pero aun así en muchos casos no consigue salvar a la persona. Lo sorprendente es que en muchos casos esta maniobra es practicada por médicos in situ y no consiguen su objetivo. No hace mucho falleció la mujer de un conocido forense sin que este hubiera podido hacer nada para salvarla. Hace poco también la hermana de un exministro de economía murió en un restaurante de Madrid al ingerir un trozo de carne, sin que se pudiera hacer nada.

El año pasado está lleno de casos de este tipo. Si fuera tan fácil la maniobra no se habría llegado a tal extremo. El problema es que incluso pocos médicos conocen esta maniobra o la han practicado en algún momento. Además, por la urgencia del momento hay que pensar rápidamente y cualquier persona y incluso la mas capaz puede colapsarse.

Puede que en muchos casos de este tipo el problema haya sido el mal estado de la boca. Unas muelas con caries y dañadas, falta de piezas dentarias, prótesis muy desgastadas, problemas de articulación temporomandibular, pueden ser origen de muchas causas de atragantamiento. No poder masticar la comida cuando mas se necesita, ocasione que la comida dura como la carne situaciones muy angustiosas. Añadido el problema de la disfagia que tienen las personas mayores con la edad, puede ser causa de atragantamiento.

Aparte de las soluciones que ya sabemos como masticar lentamente, cortar la comida, no hablar con la boca llena o en masticación, se debe de aconsejar que a partir de una edad tener la boca en perfecto estado. Una caries dolorosa puede impedir una buena masticación o esa prótesis que ya no cumple la función para la que fue diseñada.

Por último, no estaría de mas que a los camareros de les enseñara la maniobra de Heimlich cuando acceden al trabajo. La semana pasada una camarera salvó a una periodista de la sexta por conocer la maniobra que pudo realizarla con urgencia cuando veía que no podía respirar y se estaba poniendo morada.